Balizas V-16 y grúas pirata: cómo evitar problemas cuando te quedas tirado
27 de febrero de 2026
Una avería en carretera nunca llega en buen momento. El coche se detiene, se enciende la baliza V-16 y, tras llamar a la asistencia en carretera, llega ese pequeño alivio de pensar que la ayuda está en camino.
Sin embargo, cada vez es más frecuente que ocurra algo inesperado: antes incluso de que la aseguradora confirme la asistencia, aparece una grúa. El operario es amable, transmite seguridad y propone llevar el vehículo a un taller cercano. Todo parece normal. Pero no siempre lo es.
Estas grúas no actúan de forma ilegal en sentido estricto. El problema es que no han sido enviadas por tu compañía de seguros ni tienen acuerdo con ella. Aprovechan un momento de estrés y urgencia para adelantarse y, en muchos casos, solicitan el pago por adelantado. El resultado puede ser una factura que el seguro de auto no tiene por qué asumir y un coche trasladado a un taller que el conductor no ha elegido.
La proliferación de estos casos se ha intensificado con las balizas V-16 geolocalizadas. La rapidez con la que se detecta la ubicación del vehículo facilita que algunos se adelanten a la asistencia oficial.
Evitar estos problemas pasa por gestos sencillos: tener siempre a mano el número de asistencia en carretera, confirmar qué grúa va a acudir (matrícula o identificación), no aceptar ayuda que no haya sido enviada por la aseguradora y no realizar pagos sin verificar antes.
Quedarse tirado en la carretera ya es suficientemente incómodo. Parar un momento y hacer una llamada más puede evitar complicaciones añadidas.
¿Cómo te afecta esta situación?
Dependiendo de tu situación personal o familiar, esta información puede tener impacto en tus seguros actuales. Revisar coberturas, capitales o responsabilidades puede evitar problemas cuando más importa.
Contenido elaborado a partir del boletín informativo mensual de E2K, adaptado y contextualizado por Segurmar para sus clientes.
